jueves, 25 de octubre de 2012

El diario




Ya os dije que también tendríamos la oportunidad de leer vuestros textos en el blog. Aquí tenemos una selección de los mejores diarios que habéis escrito. Hubo de todo, reales, ficticios, ambientados en otras épocas, ciencia ficción... ¿A qué no fue tan difícil llegar a las trescientas palabras?

Martes 1 de noviembre de 2131

             Hoy en el periódico intergaláctico ha aparecido una noticia muy interesante: Han terminado de construir el hotel en la Luna y está a un precio razonable. Inmediatamente les he llamado y me han reservado la mejor de sus habitaciones. Más tarde he llamado a la estación espacial para ver cuando sería el siguiente vuelo a la Luna. Me dijeron que el siguiente cohete será mañana. No sé si podré dormir, estoy emocionadísimo. Hasta mañana.

Miércoles  2 de noviembre de 2131

              Efectivamente no he podido pegar ojo la emoción era tan fuerte... No sabía a que me enfrentaría. ¿Estaba todo preparado? ¡Wow! El viaje en nave espacial ha sido impresionante, durante la cuenta atrás estaba muy nervioso: 5-4-3-2-1 ¡Ignición!

              Cuando he llegado a la Luna  he seguido los carteles que dirigían hacia el hotel.  Al llegar al lugar me di cuenta de que no había ninguno. He ido corriendo a la estación pero la acababan de abandonar, eso significa que estoy perdido en la Luna. ¡¡Oh, no, no, nooooooo!!  Estoy desesperado no sé que hacer.

Jueves 3 de noviembre de 2131

            Me queda poca tinta así que pronto tendré que dejar de este diario. Hoy he ido a la estación para buscar algo de comer, encontré 15 sobres de comida y un bidón con agua, con esto podré sobrevivir un mes más o menos.

 Viernes 6 de diciembre de 2131

             Hoy he vuelto a ir a la estación y he encontrado 20 cápsulas de socorro y las he lanzado al espacio, espero que alguien las reciba. Además, he encontrado más tinta, así que seguiré escribiendo.

Lunes 9 de diciembre de 2131

             De repente, he visto una nave acercarse, he pensado que ojalá vinieran ha buscarme. He hecho señas y la nave ha aterrizado. La bandera americana ondeaba en el cohete y, al saber inglés, le he podido explicar todo al comandante de la nave. Ellos me han recogido y por fin he podido volver a casa. Escribo este diario en la cama de lo cansado que estoy de este impresionante y sorprendente viaje.

MARIO SENA LUQUE 1º C, D

14 de diciembre de 1994

Hoy por fin es miércoles, mi día preferido de la semana. He estado con Enrique, mi nuevo vecino de la celda de al lado. Con él voy a los turnos de cocina y de planchado, y en el de lavado conozco a Antonio y Fernando. Hoy hemos comido macarrones y ensalada, estaba para chuparse los dedos. Normalmente la comida está buena los miércoles, viernes y jueves porque la hacemos Enrique y yo. Los otros días está más mala, la gente no sabe cocinar.

Aquí me siento triste y alejado de mi familia, aunque no está tan mal como veía en las películas. El patio no es muy bonito que digamos. No tiene ni árboles ni plantas, pero me entretengo viendo a los demás presos jugar en las pistas de baloncesto. En la segunda planta se encuentra un hombre, cuyo nombre no conozco, pero espero no encontrármelo por los pasillos. Eso me aterroriza bastante.

Estoy entusiasmado porque mañana vienen a visitarme mi hija Raquel y mi nueva sobrina Rosa. Me hubiese gustado que mi esposa Susana estuviera viva y viniera a visitarme todas las semanas. ¡Cuánto la hecho de menos! Menos mal que pensar que mi hija está en buenas manos me alivia bastante.

Me arrepiento mucho de lo que hice. ¿Por qué ese maldito robo me a cambiado toda la vida?

Va llegando la hora de prepararse, ya es la hora de ducharse y de cenar. Hoy a mí no me toca hacer la cena pero sé que vamos a comer estofado. Odio cuando me tengo que ir a dormir. Mis vecinos no me dejan dormir contándome su vida, y yo no paro de pensar en mi familia. A ver si hoy se pueden dormir pronto.

Mañana seguiré escribiendo.

SANDRA PY RODERO 1º C, D
                                                                  
6 de Octubre del 2012

Querido diario:

¿Qué te cuento hoy que no te haya contado ya? Colegio, deberes, estudiar...
 
Todavía me acuerdo de esos días de verano en que no tenía que madrugar y me levantaba sobre las 11:00, cogía mi bici e iba a comprar los churros para desayunar tranquilamente en la terraza de los abuelos mirando al mar. Después, me ponía el bañador, cogía mi tabla y, ¡listo!, a la playita junto a mis amigos para coger olas. ¡Qué guay!. Pero las tardes no eran peores, después de una buena comida y una hora aproximadamente de play me bajaba a la playa a jugar con los mayores un partido tras otro de fútbol, hasta dolerme los pies. Después, me duchaba, cenaba y otra vez a la calle, o a casa de algún amigo a jugar a juegos como el monopoly, parchís, hundir la flota... Luego, sobre las 12:00, volvía a casa y me iba a la cama a contarte el día tan genial que había pasado y a leer un poco El diario de Greg. Hasta que me quedaba dormido con el libro en las manos.
 
También me acuerdo de los días en que fui al Aquopolis, los karts, al cine, al mini golf, la bolera y a Portugal. Esos días tenía muchas cosas que contarte y escribía varias páginas, como el día de mi cumpleaños. ¿Te acuerdas? Mi amigo Javi me invitó a su barco y pasamos la mañana pescando y yo cogí cuatro pescados que después nos comimos en casa.

En cambio, ahora, para colmo hasta los días son más cortos. Estoy deseando que llegue el verano y tomarme un riquísimo helado de chocolate fondant de los Valencianos.

He de dejarte que mi madre ya me ha gritado desde su cuarto la frase de siempre:''Luis, por favor, apaga la luz que mañana hay cole''. Hasta mañana que es San viernes y tendré algo nuevo que contar.

LUIS VALDEARCOS 1º C, D

8 de Febrero de 2012

Querido Diario:
                       
Hoy es el primer día de mudanza y la cabeza me va a explotar, no encuentro mi camiseta de la suerte, es una camiseta única para mí, es una camiseta de rugby firmada por mi jugador favorito.
 
Como iba diciendo, me mudo a Argentina mañana porque mi madre cree que allí viviremos mejor, pero a mí me encanta mi vida y sobre todo mis amigos, no sé que haré sin ellos. Ellos me entienden no como mi madre y mi padre que solo piensan en el futuro, el futuro, el futuro... Pretenden que yo tenga una gran carrera en el mundo de la física; sin embargo, mi gran deseo es convertirme en jugadora de rugby aunque aún no se lo he dicho a mis padres por miedo a que no lo aprueben.
 
El  profesor de gimnasia siempre me escribe notas buenas sobre que se me da bien el deporte, pero mis padres de ninguna manera deben verlo, mi padre es matemático y astro-físico y está empeñado en que yo también me dedique a eso, pero no puedo renunciar al rugby.
 
Mi abuela Gloria siempre me da dinero cuando voy a visitarla y con eso tengo pensado comprarme la equipación completa, lo que no sé es cómo, porque mis padres no me dejan separarme de ellos ni para ir al baño, incluso creo que me espían a la hora del recreo.
 
Lo bueno es que si consigo convencer a mi madre para mudarme a Nueva York puedo tener más posibilidades de jugar al rugby o fútbol americano, porque un día tendré el valor de confesarles mi secreto.
 
Debo despedirme porque mañana tengo que despertarme temprano para coger el avión a tiempo. ¡¡¡Deséame suerte !!!

ANDREA RODRÍGUEZ PÉREZ 1º A, B

12 de Octubre

Hola, diario:

Voy a contarte una cosa muy interesante. El pasado viernes, estaba yo con mis amigos Lucía, Carmen, Aitana, Juan Carlos, Guille y una chica muy tonta,mi mejor amiga Marta,en el club de Ciudad Expo, en la rampa. Estaban todos haciendo el tonto por allí. Que si uno subiéndose a la barandilla,que si otro con el móvil,que si otro bailando “Las Divinas”... Al final, decidimos sentarnos en la barandilla, y claro, como todos sabemos, el paso de un pie de un lado de la barandilla al otro es lado es vital para sentarse, pero siempre, catastrófico, y por ese motivo, ¡CATAPLUM! ¿A qué no sabéis que pasó? Tortazo de Claudia Lamoneda. Según me han contado la gente que estaba allí mirando, al paso del pie, me resbalé. Pero eso no fue lo peor de todo. Lo peor fue que, al resbalarme, di una voltereta; con la parte que sobresalía de la rampa me di en toda la cara y, después,caí al suelo con las gafas por los aires. Todavía tengo la marca de guerra.

14 de Octubre de 2012

Hola de nuevo, diario:

Ayer tuve un día catastrófico. Tuve un examen de naturales con el ordenador. Me lo sabía perfecto pero cuando fuimos a hacerlo...¡NOO! No había Internet. Por la tarde, cuando iba al Conservatorio, mi madre me dijo que no iba a estar a en punto, porque iba al dentista. Me pareció bien. A la tercera hora en el conservatorio nos tocaba coro, y...había faltado la profesora. Cuando fui a llamar a mi madre me acordé de que estaba en el dentista y no podía irme hasta pasada una hora. La última catástrofe de ese terrible día fue que, a la hora de cenar,no pusieron la que se avecina ¡Sin duda fue lo peor de todo! Pero por lo menos pude verlo en Internet.

18 de Octubre de 2012

Hola, diario:

El otro día tenía que ir a comprar un forro para el libro de matemáticas. De vuelta, vi a un vagabundo,con una larga y negra barba. Me dijo:”Hola, niña, ¿me das un poco de dinero para un desayuno, guapa?”.Yo le dije que no tenía y seguí andando. Y el pobre hombre me perseguía y me decía:”No pasa nada, tranquila” Empezó a correr detrás de mí porque me había distanciado un poco de él, y yo también empecé a correr. Confieso que estaba bastante asustada. Yo abrí corriendo la puerta de mi casa mientras me decía:”Adiós guapa”.Yo, con mucho miedo, casi llorando,se lo conté a mi abuela, y no he vuelto a salir sola.

CLAUDIA LAMONEDA 1º A,B

Domingo, 13 de Mayo de 2012

Este fin de semana me he ido con los scouts al campamento de primavera, y he hecho la promesa. Te lo voy a contar todo desde el principio. El viernes, al llegar del colegio, comí rápidamente e hice mi mochila, estaba muy nerviosa. Mis padres me llevaron a mi hermana y a mí a la rotonda de El mudo, donde habíamos quedado con el autobús para ir al campamento. Nos subimos en el, y, tras un largo viaje llegamos a Badajoz, al campamento de Monesterio.
 
Nada más llegar, montamos nuestras tiendas de campaña. Luego, hicimos un acto comunitario, en el que nos informaron de lo que íbamos a hacer durante ese campamento, me sentía muy contenta, pues era mi primer campamento de primavera, en el que por fin, iba a ser una verdadera scout. Después de merendar, nos enseñaron varias técnicas para el San Jorge (una gran concentración en la que se reúnen todos los scouts de Sevilla y Huelva). Ya oscurecía, fuimos al comedor para cenar. Terminada la cena, hicimos una velada en la que cada patrulla representaba una función inventada, la nuestra fue muy graciosa, representábamos un anuncio llamado Palos-tatín. Después de varios juegos en la oscuridad, nos fuimos a dormir.

Al siguiente día nos despertaron con la misma música de siempre, Música Pagana. Luego, fuimos a desayunar churros con chocolate para entrar en calor. Después, hicimos una gymcana muy divertida. A continuación, tras varios juegos, nos fuimos a comer. Por la tarde, hicimos construcciones con palos y materiales naturales. Por último, cenamos. Luego, los que al día siguiente íbamos a hacer la promesa, nos fuimos a una velada alejada de las tiendas, estaba muy oscuro, tengo que reconocer que tenía un poco de miedo. Mientras los demás preparaban la velada, los pies tiernos (nosotros) nos teníamos que quedar a oscuras y esperar. Una vez preparada, fuimos para allá, había un gran manto y muchas pañoletas correspondientes a cada uno de nosotros. Nos quitamos los zapatos, y nos dieron una vela para que intentáramos tenerla encendida durante toda la velada. Estuvimos hablando de lo importante que era la promesa y que era un paso muy importante para un scout. Una vez terminado el acto, nos fuimos a dormir.

Hoy domingo, el último día, nos despertaron, y fuimos a desayunar. Luego, vinieron nuestras familias para vernos hacer la promesa. Estaba cada vez mas nerviosa y a la vez más contenta. Sobre las 12 del mediodía, procedimos a la celebración. Cuando me tocó salir, mi corazón latía muy fuerte, sentía mucha alegría. Mis dos padrinos me regalaron dos pasapañoletas y una tabla de madera escrita por ellos en la que me recordaban las leyes scout. Me entregaron mi pañoleta y me sentí como una verdadera scout. Luego, nos escondimos, si nos pillaban, nos tenían que hacer una perrada (una trastada), tuve suerte, y, no me pillaron. Comimos y nos fuimos a casa.

¡Me lo he pasado genial!

MARÍA TORNERO URBANO 1º A, B

15 de Abril de 2000
Hoy día 15 de abril me han pasado algunas cosas que a continuación voy a escribir en mi diario.

A día de hoy he tenido un examen para ver si ingreso en la escuela de teatro, ¡estoy tan nerviosa por si entro o no! He tenido que irme a la residencia con otros muchos chicos y chicas llegados de todos los sitios para estudiar danza, canto y música. Dicen que en la escuela esconden muchos secretos y yo espero descubrirlos poco a poco. He estado con mis compañeros visitando las clases de danza y me ha maravillado como iban vestidos; me he quedado impresionada como se movían al compás de la música.
Hoy estando mirando la clase de danza he conocido  a dos chicas, espero que seamos con el tiempo muy buenas amigas. Se llaman: Eva y Rebeca.

Ahora tengo que irme para el examen de inglés... Y espero aprobar con muy buena nota.
                                                                                                                      Samanta

16 de abril de 2000
He aprobado el examen de ingreso para entrar a la escuela, estoy muy contenta por haber entrado. Hoy será el día de presentaciones y cada profesor presentará la clase que va a dar. Espero que en alguna clase me toque con alguna de las dos niñas que conocí y descubrir con ellas todos los secretos que guarda la escuela. ¡Nunca en mi vida he estado tan contenta, estoy tan feliz por haber entrado en la escuela que tanta ilusión me hacia!

Ahora cuando termine de escribir en mi diario voy a llamar a mi madre que estará muy preocupada sin saber  si he entrado en la escuela.    
                                                                                                                       Samanta

LAURA LÓPEZ MORA 1º A, B
3 de Julio 1914

Me llamo Jackson Machall, y escribo este diario para recordar todo lo que me ha pasado hasta el momento. Tengo 34 años y me encuentro en medio de la Primera Guerra Mundial. Estoy alistado en la armada y soy cadete. En cualquier momento me puede llegar una carta en la que me requieran para la batalla. Vivo con los demás soldados en los barracones y entrenamos todos los días. Es un poco molesto ya que hay que levantarse a las 5:30 de la mañana.
4 de Julio 1914, segundo día

Hoy nos han llamado una hora más tarde. Al parecer el capitán estaba hablando con el general de un asunto muy importante. Todo el mundo está preocupado por ese tal “asunto”. A la hora de comer, un rumor llega a mis oídos. Van a bombardear el campamento mañana al atardecer. Todo el mundo se empieza a poner nervioso y se producen algunos disturbios.
5 de Julio 1914, tercer día

Hoy nos han contado lo del bombardeo. El plan consiste en situarnos en distintas bases y con antiaéreos destruir los bombarderos.
Al fin llega la tarde. Todo el mundo está en silencio y mientras yo escribo lo que ocurre, a lo lejos empiezan a sonar los motores de los bombarderos. Cuando asoman por detrás de las nubes empieza la batalla. Pocas bombas tocan el suelo y muchos de los aviones se estrellan. Al final todos vuelven a sus barracones.

6 de Julio 1914, cuarto día
Ya no se comenta nada de lo de ayer. Hoy es un día tranquilo y nos dejan el día libre. He dedicado este día a disfrutar con mis amigos y enviarle una carta a mi mujer”. Espero volver por Navidad” le comenté. Pero no todo es bueno  lo que me ha ocurrido hoy… mi buzón contenía una carta de la armada… Participaré en la próxima batalla.

JAVIER SÁNCHEZ MEJÍAS 1º A, B
 6 de Diciembre de 2010
Nunca he escrito un diario. No creáis que voy a empezar con “Mi querido diario por aquí, o mi querido diario por allá”, porque me parece un poco cursi. Y que quede claro, solo he escrito esto para sentir esa sensación de contarle algo a masguardármelo solo para mí. Hoy es la noche antes de jugar una final muy importante de fútbol. Mañana puedo ser campeona de España. Estoy muy nerviosa y no puedo dormir así que me he puesto a escribir. Espero que mañana pueda conseguir ese sueño en el que tanto pensé. Tengo la sensación de oír como el arbitro pita y empieza el partido, pero lo raro es que aun no ha ocurrido nada de eso.

Estoy en la cama con la luz encendida, y pensando como podemos ganar el partido. Haré todo lo que pueda para darle la victoria a mi equipo. No estoy cansada y no consigo dormirme. Estoy tan nerviosa que me cuesta pensar en otra cosa que no sea el partido. Me pregunto si a mis compañeras de equipo les estará pasando algo parecido a mí; está claro que ellas seguro que no están escribiendo un diario.
Estoy muy impaciente y tengo muchas ganas de ver el trofeo en nuestra vitrina. Estoy concentrada, no tengo miedo a fallar, y solo pienso en ganar. Tengo un cosquilleo muy curioso por todo el cuerpo; es como si millones de hormigas estuviesen dentro de mí, pero seguramente que son los nervios. Me voy a intentar dormir y descansar para mañana hacer un buen partido.
 
8 de Diciembre del 2010
 
Ayer, a pesar de todas las complicaciones que nos surgieron en el partido, conseguimos ganar. Todo esto gracias a nuestro esfuerzo. Fue un partido difícil, nuestras contrincantes no se dejaban vencer y también se hubieran merecido ganar. Luchamos hasta el final, parecíamos jugadoras profesionales y solo tenemos diez años, hasta un aficionado del otro equipo nos llamo el Mini Barça. La verdad es que tenía razón habíamos jugado muy bien.
El partido duro 120 minutos, porque tuvimos que ir a la prorroga. Metimos a falta de seis minutos; eso minutos se me hicieron larguísimo y el corazón me latía a cien, parecía que se me iba a salir. Hasta que llegó el momento deseado, todas saltamos del banquillo y fuimos corriendo a abrazar a las jugadoras que habían jugado los últimos minutos. Saltaron los familiares al campo y lo celebramos todos juntos. Las piernas me temblaban, tenía la piel de gallina, y quería llorar de emoción pero me daba un poco de vergüenza. El momento mas emotivo fue cuando nuestra capitana levantó la copa. Todavía me acuerdo de ese momento tan emocionante y que nunca voy a olvidar.
A mis compañeras de equipo las tengo en mi corazón, porque ellas me han enseñado lo que más me gusta en esta vida.
MARÍA ROMERO LEDO 1º C, D
17 de Septiembre
Hoy ha sido un día muy duro. Son muchas horas de viaje desde Galicia hasta Sevilla. He llegado agotada, y encima me he tenido que ir para el colegio corriendo porque el tren se había retrasado. El viaje ha sido muy aburrido, el móvil se me quedó sin batería, mis padres dormían todo el tiempo y yo no tenía nada que hacer.

En el colegio no conocía a nadie, todos tenían amigos menos yo. La profesora parece ser muy dura y exigente. Con lo tímida que yo soy, me va a costar mucho integrarme. Me he quedado sola, nadie me hablaba y todos me trataban como si no existiese.
Echo de menos Galicia, a todos mis amigos y todos esos momentos geniales que pasaba con ellos. No me gusta Sevilla, no me gusta mi nueva casa, ni tampoco mi nuevo colegio. Me siento totalmente sola, nadie me comprende y escribo este diario para desahogarme, para contarle todo lo que le contaría a mi mejor amiga, una mejor amiga que por desgracia no tengo. Este diario es secreto, no quiero que nadie sepa que lo tengo porque aquí voy a contar todo lo que me pasa, todo lo que siento y lo mal que lo estoy pasando.

Puede que sea un poco exagerada, que solo sea el primer día y que tenga que esperar, pero soy muy negativa y no puedo evitar pensar que me va a ir mal en este curso. A mis padres les da igual, mi padre está feliz en su nuevo trabajo y mi madre con nuestra nueva casa también. Decidieron que nos marchábamos sin consultármelo a mí y yo me tuve que aguantar.
Lo más positivo de este día ha sido que he conocido a mis vecinos. Una de ellos es una niña de mi edad, parece divertida, y es tímida como yo, nuestros padres se han hecho amigos y espero que nosotras también lo hagamos pronto.

A ver mañana como me va, espero hacer amigos y que me vaya mejor en todo.
LUCÍA MOREIRA PÉREZ 1º C, D


1 comentario:

  1. Me han gustadi mucho los diarios, especialmente el de Lucia Moreira Perez, ya que es algo normal que le pueda pasar a todo el mundo y ademas parace haste verdadero.

    Claudia Morgal 1ºC bilingue

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